Diseño web · Santander

Diseño web en Santander
para quien compite calle a calle.

En Santander tu competencia no está en otro pueblo: está a dos manzanas, y el cliente os compara a los dos en el móvil antes de coger el teléfono. Ese cotejo de treinta segundos lo ganas o lo pierdes con lo que se ve en pantalla. Diseño webs para ganarlo, con precio cerrado desde 299€.

Todos los precios con IVA incluido.

299€Desde
3 díasEntrega one-page
699€Web pro, 6 páginas
1Interlocutor: yo

En Santander tu competencia está a dos calles

Cuando montas un negocio en un pueblo, tu problema es que te conozcan. En Santander el problema es el contrario: hay demasiado donde elegir. Si vendes ropa, das masajes, arreglas móviles o pones pinchos, tienes competencia haciendo exactamente lo mismo a un paseo andando. El cliente no elige por falta de opciones, elige descartando.

Y descarta en el móvil, de pie, en dos minutos. Busca “fisio cerca”, “cenar Santander”, “reformas Santander”, abre tres pestañas y se queda con una. Ese cotejo es tu verdadera entrevista de trabajo. No te la juegas en el escaparate ni en el boca a boca: te la juegas en cómo se ve tu negocio en una pantalla de seis pulgadas, al lado de dos competidores que están, literalmente, a dos manzanas.

Ahí es donde suelo entrar yo.

Lo que cambia cuando el negocio está en Santander capital

Santander no es una ciudad, son varias ciudades pegadas, y el cliente de cada una se comporta distinto. Una web que ignora eso pierde tiempo hablándole a todo el mundo a la vez.

Centro, Mercado del Este y Puertochico: comparación pura

En la zona de Calle Burgos, el Mercado del Este o Puertochico hay tal densidad de comercio y hostelería que el cliente no busca “un sitio”, busca “cuál de estos”. Aquí lo que decide son fotos reales del local y del producto, la carta o el catálogo actualizado, el horario que se lee sin ampliar y un botón para reservar o escribir por WhatsApp sin salir de la página. Una web con foto de banco de imágenes y un formulario de contacto de siete campos pierde contra el de al lado que enseña lo que tiene.

Sardinero y temporada: dos negocios en el mismo local

Si estás en el Sardinero o vives del movimiento del puerto y de los cruceros en temporada, tienes un negocio en verano y otro en invierno. El de verano atiende a alguien que no conoce la ciudad, no sabe cómo llegar y puede que no hable español; el de invierno atiende al de siempre. Eso se resuelve en la estructura de la web: contenido que funcione para el visitante de paso —ubicación, cómo llegar, qué se come, precios orientativos— sin esconder lo que le interesa al cliente fiel. Si tu público es de fuera, hay casos donde la versión en inglés se paga sola; en Explora Siam el problema era justo ese, vender algo a alguien que no te ha visto en su vida.

Cuatro Caminos, Valdecilla, Peñacastillo: el cliente de barrio

Fuera del centro cambia el juego. Aquí no compites con cuarenta negocios sino con dos o tres, y lo que decide es la cercanía y la confianza. La gente busca desde casa, quiere algo a diez minutos y mira una cosa antes que ninguna: dónde estás exactamente y cómo se llega. Poner el barrio, la calle, el aparcamiento y un mapa que funcione en el móvil es de las cosas más rentables que puedes hacer en una web de Santander, y es la que más se olvida. Si tu negocio está ya fuera de la capital, en Camargo, Astillero o Piélagos, lo cuento en diseño web por zonas de Cantabria.

Un caso aparte: la zona de Valdecilla y toda la clínica privada de la ciudad. Cuando alguien busca un profesional sanitario, no compara precios, compara si se fía. Eso se transmite con el tono, con la foto del equipo y con poder pedir cita a las once de la noche sin llamar a nadie. Lo trabajé así en la web de Fisio Mamá.

Qué hago exactamente

  • Escribo la web, no solo la maqueto. Los textos los redacto yo con lo que me cuentes en la llamada. No te mando una plantilla con “lorem ipsum” para que la rellenes tú.
  • Una página por servicio importante. Si haces cuatro cosas, no las metes todas en un párrafo: cada una necesita su página para tener alguna opción en Google.
  • Velocidad y móvil primero. Se diseña para la pantalla en la que va a decidir el cliente, no para tu portátil.
  • SEO local de verdad: título y contenido que digan qué haces y en qué zona de Santander, direcciones y horarios marcados para Google, y la web conectada con tu ficha de Google Business. Si quieres entender cómo funciona esta parte, lo conté entero en la guía de SEO local en Cantabria.
  • Marca, si hace falta. Si tu logo es de hace quince años y la web nueva lo va a dejar en evidencia, lo hablamos: también hago identidad y branding.

Las objeciones que me pone todo el mundo en Santander

“Ya tengo web y no me da nada.” Casi siempre es una de dos cosas. O nadie la encuentra, y entonces hay que mirar contenido y estructura; o la encuentran y se van, y entonces el problema es que en dos segundos no se entiende qué vendes ni qué tiene que hacer el visitante. Son dos arreglos distintos y cuestan distinto. Lo primero que hago es decirte cuál de los dos tienes, aunque la respuesta sea que tu web no está tan mal.

“No tengo tiempo para esto.” Perfecto, porque el proceso está montado para que no lo tengas. Una llamada, las fotos y textos que ya tengas, y a partir de ahí trabajo yo. Tú apareces al final para revisar y corregir. La razón principal por la que un proyecto de web se eterniza es que el cliente tiene que producir material; si eso se reduce al mínimo, se acaba en días.

“Me han dicho que el SEO tarda un año.” Depende de a qué llames SEO. Pelear por “diseño web Santander” a nivel general, sí, es lento. Pero salir cuando alguien busca tu servicio concreto en tu zona concreta —tu barrio, tu especialidad, tu horario— es mucho menos competido y se mueve antes. Yo no te voy a prometer un plazo ni una posición: no tengo datos publicables para prometértelo y quien te los promete se los está inventando. Lo que sí te aseguro es la base técnica bien puesta desde el primer día, que es lo que suele faltar.

“Prefiero una agencia grande.” Si necesitas campañas, medios y un equipo de cuenta, adelante, es lo suyo. Pero si lo que necesitas es una web buena, la agencia grande te va a cobrar la estructura entera: el comercial que te la vende, el que traduce lo que has dicho y el que finalmente la hace. Aquí hablas con el que la hace. Se decide antes y sale más barato.

Cómo trabajo y en cuánto lo tienes

Llamada de veinte minutos para saber qué vendes y a quién. Presupuesto cerrado por escrito, con lo que entra y lo que no. Me pasas fotos, logo y lo que tengas; si no tienes fotos decentes, te lo digo, porque en una ciudad donde te comparan con el de al lado las fotos pesan mucho. Diseño y monto. Te enseño la web terminada y corregimos. Publicamos y dejo el dominio, el correo y la ficha de Google en su sitio.

La web de una página se entrega en tres días. Una de cuatro o seis páginas lleva más, sobre todo si hay que escribir contenido para cada servicio, y el plazo te lo digo antes de empezar y no después.

Precios cerrados, sin letra pequeña

Web de una página, 299€. Web básica de cuatro páginas, 549€. Web pro de seis páginas, 699€. Tienda online desde 999€. Aparte, y solo si los quieres conmigo: dominio 19,99€/año, alojamiento 49€/año y mantenimiento 190€/año, que es tenerme detrás para cambios y actualizaciones en vez de llamar a nadie cuando algo se rompe. Está todo desglosado en la página de precios, sin “consúltanos”.

Si lo tuyo es vender producto y no captar llamadas, el enfoque cambia bastante y lo tienes explicado en tienda online.

Cuéntame qué pasa con tu web

Escríbeme desde contacto, dime qué negocio tienes en Santander y qué esperas de la web que hoy no está pasando. Te contesto con lo que yo haría, un precio cerrado y un plazo. Si creo que no necesitas rehacerla, también te lo digo: prefiero eso a cobrarte por algo que no te hace falta.

Preguntas frecuentes

Ya tengo web y no me entra nada por ahí. ¿La rehacemos o la arreglamos?

Depende de por qué no entra nada. Si el problema es que nadie la encuentra, hay margen para arreglarla. Si el problema es que la gente entra, la mira dos segundos y se va, ahí no hay parche que valga: eso es estructura y mensaje, y sale más barato rehacerla que ir tapando agujeros. Te lo digo antes de presupuestar nada.

Mi competencia está a dos calles y en Google salgo detrás. ¿Eso se cambia?

Se trabaja. En Santander compites con negocios idénticos al tuyo en el mismo barrio, así que Google desempata con señales pequeñas: velocidad, que tu web diga claramente qué haces y dónde, la ficha de Google bien montada, reseñas y páginas propias para cada servicio en vez de un cajón de sastre. Ninguna es magia; juntas mueven la posición.

No tengo tiempo para ponerme con esto. ¿Cuánto trabajo me lleva a mí?

Una llamada de veinte minutos y una tanda de fotos y textos que ya tengas. Yo redacto, monto y te enseño la web terminada para que la revises de una sentada. No te voy a mandar diez correos con dudas ni un cuestionario de cuarenta preguntas.

Tengo el negocio en un barrio (Cuatro Caminos, Peñacastillo, Valdecilla…) y no en el centro. ¿Eso me penaliza?

Al revés: te lo pone más fácil. Quien busca desde su barrio quiere algo cerca, y ahí compites con los de tu zona, no con el centro entero. La web tiene que dejar clarísimo el barrio, la calle, cómo se llega y si hay dónde aparcar. Es el dato que más se mira y el que casi nadie pone.

¿Por qué contigo y no con una agencia grande de Santander?

Porque hablas conmigo de principio a fin: quien te coge el teléfono es quien diseña. No hay comercial que promete, cuenta que traduce y becario que ejecuta. Si eres una empresa de cien personas con departamento de marketing, necesitas una agencia. Si eres un negocio de Santander que necesita una web buena y rápido, te sobra.

¿Colaboramos?

¿Empezamos
tu proyecto?

Cuéntame qué negocio tienes y a dónde quieres llegar. Te respondo el mismo día, sin compromiso y sin tecnicismos. Tu próxima web —o tu marca entera— en Cantabria empieza con un mensaje.

¿Prefieres escribir? WhatsApp o javier@javierpato.es