Diseño web · Autónomos

Diseño web para autónomos
en Cantabria.

Facturas tú, respondes tú, haces el trabajo tú. Encargar una web se queda siempre para la semana que viene porque suena a proyecto largo y caro, y no lo es: una sola página, bien escrita y bien montada, cubre lo que necesita de verdad un autónomo de servicios. Desde 299€, y con la parte pesada de mi lado.

Todos los precios con IVA incluido.

299€Desde
1Página, bien hecha
19,99€Dominio al año
49€Alojamiento al año

Tu problema no es la web: es el hueco para pensarla

Los autónomos de servicios con los que trabajo en Cantabria se parecen bastante entre sí, aunque hagan cosas muy distintas. Electricistas, reformistas, fotógrafos, formadores, terapeutas, consultores, técnicos que van con la furgoneta de un pueblo a otro. Todos facturan con su propio nombre, todos dependen de que alguien confíe antes de conocerles y todos tienen el mismo cuello de botella: no falta dinero, falta rato.

Por eso la web se pospone. Suena a formulario largo, a “mándame los textos”, a reuniones, a decisiones sobre tipografías que no te apetece tomar. Y mientras tanto sigues mandando presupuestos desde un correo de Gmail y explicando por WhatsApp lo que haces, una y otra vez, a cada persona nueva.

Lo que propongo aquí es lo contrario de un proyecto largo: una sola página que diga lo que tú repites veinte veces al mes, para que deje de tocarte a ti explicarlo.

Por qué una página bien hecha rinde más que cinco a medias

Existe la idea de que más páginas es más web. Para un autónomo de servicios suele ser justo al revés.

Cuando repartes tu negocio en cinco secciones —inicio, sobre mí, servicios, tarifas, contacto— te obligas a rellenar cinco páginas de texto que no tienes. El resultado casi siempre es el mismo: cinco páginas flojas, con dos frases y una foto de banco de imágenes cada una, y un visitante que va saltando entre ellas sin encontrar lo que buscaba.

Una página única te fuerza a ordenar el argumento en el orden en que se decide de verdad: qué haces, para quién, cómo trabajas, qué cuesta más o menos, y cómo se te contrata. Todo en un solo scroll, sin clics intermedios donde perder gente. Además tiene una ventaja práctica muy poco romántica: es la única web que un autónomo ocupado realmente termina, porque las decisiones son pocas y se toman en una tarde.

Y a efectos de Google, una página con contenido real y concreto vale más que cinco vacías. Lo desarrollo en la guía de diseño web en Cantabria si quieres el detalle.

Qué necesitas tener listo antes de encargarla (menos de lo que crees)

Aquí es donde la mayoría se atasca, así que lo dejo por escrito. Para arrancar necesito exactamente esto:

  • Tu nombre comercial y a qué te dedicas, en la frase que usarías si te lo preguntaran en un bar.
  • Los tres o cuatro servicios que más facturas. No la lista completa de todo lo que sabes hacer: los que quieres que te pidan.
  • Tu zona de trabajo. Si te mueves por Torrelavega y alrededores pero no bajas a Castro, eso cambia la página.
  • Un teléfono o WhatsApp de contacto y, si lo tienes, tu ficha de Google.
  • Fotos. Las tuyas del móvil valen más de lo que crees si están hechas con luz de día.

No necesitas textos redactados. No necesitas un logo. No necesitas tener decidida la paleta de colores ni haber mirado webs de referencia. Esa parte es mi trabajo: yo escribo la página a partir de una conversación contigo, y tú la corriges. Si quieres ir sobre seguro, tengo una lista más completa en qué necesito para hacer mi página web.

Instagram no es una web (y se nota cuando te buscan por tu nombre)

Mucho autónomo en Cantabria tiene un perfil de Instagram cuidado y ninguna web, y el razonamiento parece sensato: es gratis, ahí está la gente, publico mis trabajos y listo.

El problema aparece en un momento muy concreto. Alguien te recomienda en una conversación, dice tu nombre, y la otra persona lo escribe en Google. Lo que encuentre en esos diez segundos decide si te escribe o no.

Con solo Instagram, encuentra un perfil donde tus últimas nueve publicaciones son lo que hiciste, sin ningún sitio que explique qué ofreces, en qué zona y cuánto cuesta aproximadamente. Tiene que deducirlo bajando por la cuadrícula. Y si tu perfil es privado o llevas dos meses sin publicar, directamente no encuentra nada.

Con una página propia encuentra tu nombre, tu oficio, tu zona y un botón para escribirte. Instagram enseña tu trabajo; la web cierra el trato. No compiten: se complementan, y la web es la que sale cuando te buscan a ti en vez de buscar tu sector.

Lo que te está frenando ahora mismo

”Es mucho dinero para lo que yo facturo”

Es la más honesta de todas y la entiendo. Míralo así: 299€ es una vez, no todos los meses. Si tu servicio medio son ciento y pico euros, la página se paga con dos trabajos. Y a diferencia de un anuncio, no deja de existir cuando dejas de pagar. Si aun así te aprieta, dilo abiertamente cuando hablemos: prefiero ajustar el alcance a que te metas en algo que te incomoda.

”No tengo contenido ni fotos”

Casi nadie lo tiene. Los textos los escribo yo a partir de lo que me cuentes hablando, que es donde los autónomos explican bien su trabajo, mucho mejor que por escrito. Con las fotos hay tres caminos: usar las tuyas y limpiarlas, dirigir una sesión sencilla, o generar imágenes con IA cuando el servicio no es fotografiable —algo que hago a diario en ArtiMindArt, mi propio estudio.

”No se me da la tecnología”

No te hace falta. Te entrego la web funcionando, con el dominio configurado y el formulario probado. No hay panel que aprender ni actualizaciones que vigilar. Si un día quieres tocar un precio o cambiar una foto, te lo enseño; si prefieres no acercarte nunca, el mantenimiento anual de 190€ existe justo para eso.

”¿Y si luego quiero cambiarla?”

Se cambia. Una página de estas no es un monumento: es una herramienta, y las herramientas se ajustan cuando el negocio cambia. Empezar pequeño es lo que te da margen para descubrir, con clientes reales delante, qué servicio quieres empujar de verdad.

Lo que cuesta tenerla y lo que cuesta mantenerla

Aquí no hay letra pequeña, así que lo pongo entero:

  • Web de una página: 299€. Es el punto de entrada y para la mayoría de autónomos de servicios es suficiente.
  • Web de 4 páginas: 549€. Cuando tienes servicios distintos que merecen su propia explicación.
  • Web de 6 páginas: 699€. Si además quieres blog o secciones por zona.
  • Dominio: 19,99€ al año. Alojamiento: 49€ al año. Eso es lo que cuesta que tu web siga en pie: menos de 70€ anuales.
  • Mantenimiento: 190€ al año, opcional, si quieres que los cambios y las actualizaciones sean cosa mía.

El desglose completo está en precios, sin formularios ni “consúltanos”.

Por qué un autónomo con web propia puede pedir más

Esto no va de magia ni de porcentajes. Va de una cosa muy sencilla: el precio se defiende con contexto.

Un autónomo que solo tiene WhatsApp llega a la conversación desnudo. El cliente no sabe cómo trabajas, qué incluye tu servicio ni con quién te ha comparado antes. Sin contexto, lo único que puede comparar es el número. Y cuando lo único comparable es el número, siempre gana el más barato.

Un autónomo con una página propia llega con el terreno preparado: el cliente ya ha leído cómo trabajas, ya ha visto ejemplos, ya sabe que existe un método detrás. El presupuesto llega a alguien que ha decidido antes que quiere trabajar contigo, y esa conversación es otra. Es la misma lógica que aplico en proyectos de servicios como Fisio Mamá: cuando la web explica bien el trabajo, deja de discutirse el precio y se discute la fecha.

Cómo trabajamos

Hablamos una vez, entre veinte minutos y media hora, por teléfono o por videollamada. De ahí salgo yo con material suficiente para escribir la página. Te la enseño montada, no en un documento de Word con textos sueltos: la ves como la va a ver tu cliente. Corriges lo que no encaje, ajusto, y sale online.

Trabajo solo, así que hablas conmigo de principio a fin. Ni cuentas de gestor de proyectos, ni tres personas distintas escribiéndote, ni presupuestos que crecen a mitad de camino. El precio se cierra antes de empezar y es el que pagas.

¿Eres autónomo en Cantabria y llevas meses aplazando esto? Cuéntame qué haces y te digo, sin adornos, si te compensa una página o si con lo que ya tienes te apañas. A veces la respuesta es la segunda.

Preguntas frecuentes

¿Pongo mis precios en la web o me los guardo para el presupuesto?

Pon una horquilla o un desde. No la tarifa cerrada de cada cosa, porque tu trabajo se presupuesta a medida, pero sí una referencia. El motivo es egoísta: sin ningún número te escribe todo el mundo, incluido el que buscaba la mitad de tu precio, y te comes las llamadas de filtrado tú, que eres el que tiene que estar trabajando. Con un «desde» filtras antes de que suene el teléfono y las conversaciones que te llegan ya vienen medio hechas.

El dominio y el alojamiento, ¿van aparte del precio de la web?

Sí, y prefiero decirlo claro desde el principio. Entre los dos suman poco menos de 70€ al año: 19,99€ el dominio y 49€ el alojamiento. Son gastos tuyos, a tu nombre, y no cambian porque tengas más visitas. Si prefieres olvidarte también de las actualizaciones y los cambios pequeños, existe el mantenimiento anual de 190€.

No tengo logo ni identidad. ¿Puedo hacer la web igual?

Puedes. Con tu nombre bien tipografiado, dos colores coherentes y unas fotos decentes ya se monta una página digna. Otra cosa es que quieras una marca de verdad, con símbolo y sistema propio, y entonces hablamos de branding aparte. Empezar por la web y añadir marca después es un orden perfectamente válido.

¿La web es mía o me quedo atado a ti?

Tuya. El dominio va a tu nombre y los accesos son tuyos desde el primer día. Si mañana quieres llevártela a otro sitio o que la toque otra persona, te la lleva. No trabajo con webs secuestradas ni con cuotas mensuales obligatorias que solo sirven para que no te muevas.

¿Y si dentro de un año necesito más páginas?

Se añaden. La página de 299€ se monta con la misma estructura y el mismo diseño que usaría en una web de cuatro o seis páginas, así que crecer es sumar secciones, no rehacerlo todo. Lo lógico es empezar con una y pasar a la de 549€ cuando ya tengas claro qué servicio quieres empujar.

¿Colaboramos?

¿Empezamos
tu proyecto?

Cuéntame qué negocio tienes y a dónde quieres llegar. Te respondo el mismo día, sin compromiso y sin tecnicismos. Tu próxima web —o tu marca entera— en Cantabria empieza con un mensaje.

¿Prefieres escribir? WhatsApp o javier@javierpato.es